Es más, aumentemos el ritmo, la intensidad y las ganas.
Queridos lectores, me he malacostumbrado a escribir con frecuencia en mi blog, quizá para evadirme un poco de otras cosas del día a día, quizá por gusto a escribir, o quién sabe por qué.
Hoy me pasó una cosa curiosa: una persona, de esas que llevan entrenando toda la vida, me ha dicho que le encanta cómo entreno. Me he quedado ojiplática. Sí es verdad que me tiro un par de horas entrenando, pero no sé... ¡me ha sorprendido! Mi entrenamiento consiste en empezar haciendo de 40 a 50 minutos de cardio, continúo con unos cuantos bastantes abdominales a un ritmo rápido, después paso a hacer algo de pierna (unos días más ejercicios, otros menos pero centrándome en más series) y de ahí tengo que fortalecer mi tríceps. Si es un día que me encuentro muy cargada de energía, después de hacer unas sentadillas me hago tres series de 15 repeticiones de oblicuos con 5kg de peso y, últimamente, hago también espalda otras tres series de 15 repeticiones, esta vez con 18kg de peso. Ah, y por supuesto unas lumbares con 45kg de peso que me sientan genial. Cuando finalizo mis ejercicios me pongo en la colchoneta a hacer plancha, unos abdominales de la zona baja y de ahí a estirar. Últimamente me ha dado por hacer 10 minutos en la cinta con un 8% de pendiente corriendo y me sienta de maravilla.
Ese, más o menos, es mi entrenamiento de lunes a jueves. La cosa no queda ahí... Cuando termino de trabajar en uno de los coles (comida incluída) me voy andando al siguiente, en total son unos 2'5km. La verdad que después de comer sienta genial caminar unos minutillos, todavía más si, como en esta semana, la comida del comedor está siendo bastante aceptable (vamos, que me estoy poniendo morada).
Si echo el ojo hacia atrás, unos 5 o 6 meses, me resulta impensable eso de llegar a casa a las 20:00h de la tarde cansada de haber estado de un sitio para otro por el trabajo y tener las ganas de salir a caminar 4km. Pues lo estoy haciendo.
Ayer comencé a alternar ritmos en mis kilómetros de la tarde/noche. Camino a un ritmo rápido así que lo que hago es ponerme a correr 1-2 minutos y volver a caminar después, volver a correr, caminar, etc. Hoy he llegado a casa empapada y muy realizada. Después de la ducha me he quedado relajadísima, tanto que me da igual todo, estoy en mi mundo feliz ahora mismo.
Para quienes estáis pensando en hacer algo de ejercicio al aire libre, os recomiendo caminar a buen ritmo y alternarlo con correr un minuto para así, poco a poco, ir adquiriendo un hábito y una resistencia óptimos.
Y, ante todo, confiad en vosotros, procurad comer lo más sano y natural posible, pero comed de todo. Esas dietas en las que se eliminan todos los hidratos no pueden ser buenas, igual que en las que solo se come proteína o únicamente se come verduras. Alimentemos a nuestro cuerpo, echemos buen combustible a nuestro motor porque la maquinaria nos lo agradecerá.
Algo que también es importante: llenemos la mente de positividad y de ganas de hacer cosas, de energía para no parar.
¿Os habéis dado cuenta que esta publicación tiene mucho ritmo? Y no hablo de musicalidad, sino de que mi idea era que la palabra ritmo estuviese muy presente y creo que lo he conseguido.
![]() |
| El gym y el ñam |
¿Sabéis lo difícil que es querer ser una chica fitness cuando, además, eres un poco influencer y, por si fuera poco, pluriempleada? Pues lo es, pero con esfuerzo todo se consigue, aunque al final del día caiga rendida por fin en la cama. Lo mejor son los fines de semana porque no suelo salir de fiesta, solo a tomar algo, y puedo levantarme un poco más tarde después de haber descansado (y no dejo de caminar). Y eso es maravilloso.
Pues eso, intentemos llevar una vida lo más sana posible, introduciendo el deporte en nuestro día a día. Los resultados nos harán sentir satisfechos de nosotros mismos.
Y como sé que os gustan las anécdotas, o sucesos que me acontecen, aquí vienen:
- Estás estupenda, no pierdas más peso. Me lo dice la misma persona a la que le gusta como entreno.
- Tengo que grabarte haciendo step para que te veas. Es alucinante la caña que le das. Ídem.
- Cualquier día decimos ¿dónde está Rebeca que no ha venido al gimnasio? Y es que te estás quedando como un hilo y no te vamos a ver. Mi amiga mayor del gimnasio.
- Estás guapísima, ¡pero mira qué cara más guapa! Mujeres del gimnasio.
- Esas miradas furtivas que le pillas a algunos mientras haces X ejercicios entrenando. Y a mí que me da toda la vergüenza.
- Ser una rompecorazones oficialmente. Y no me digáis flipada porque el historial que voy teniendo detrás... Yo quería mi camisetas de break hearts, pero estaba agotada. Menudo puntazo hubiese sido.
- Señoras ANCIANAS que... salen de su portal, sin mirar, con la bolsa de la basura en la mano y haciéndote frenar de golpe mientras tú estás corriendo. Y luego la culpa es nuestra.
- Gente que va a entrenar con sus parejas en el gimnasio y gritan más que si estuviesen entrenando en la cama, ejem...
Con esto y un bizcocho... ¡hasta el próximo tocho!

Da gusto leerte. Transmites mucho con tus palabras. Sigue así. ��
ResponderEliminar