miércoles, 9 de noviembre de 2016

Y llegaba abril...

Y las cosas no podían ir mejor para mí.

A veces necesitamos ponernos esas prendas que no nos atreveríamos para ver que realmente vamos cambiando y para bien.

Os digo que hay que echarle muchas ganas, tragarse las palabras de la gente que siempre te critica, ponerse orgullosa y decirse a una misma: yo puedo. Porque sí, podemos conseguir lo que queramos, pero no con lamentos, sino con hechos.

Primeros de abril de 2016.


Pero qué bien me sentía viéndome con ese vestido. Marcando esas curvas mías jajaja Y mira qué bien sientan esos filtros de color sepia, como sacada de una revista (venga, que la gordita se flipa).
 


No sé si a vosotros os pasa, pero yo empecé a interesarme más por mirar en Internet ejercicios para hacer y alimentos que te ayudan a que tu cuerpo acelere el metabolismo y demás. No es obsesión, pero cuando por fin notas los cambios siempre quieres más y te mueves por conseguir lo que quieres.

Obviamente la alimentación hace mucho, pero cuando se pierde tanto peso el ejercicio es fundamental porque sin él nuestro cuerpo se quedaría mucho más fofo (lo digo por experiencia, ¡já!).

¿Sabéis lo que he descubierto en todo este tiempo? Que me encanta hacer abdominales, soy una adicta a ellos. Es ir al gimnasio y tengo que hacerme un montón, pero claro... todavía me queda mucho por fortalecer el abdomen, aun así tengo los abdominales duritos y eso me encanta.

Bueno, hoy simplemente escribo unas pocas líneas para no tener desactualizado el blog, dentro de poco ya llegarán las pautas alimencias buenas y veréis que no resulta tan complicado seguir unos hábitos nuevos.

Espero que sigáis leyéndome, vendrán entradas mejores. Prometido.