jueves, 7 de enero de 2021

¡Vergüenza fuera con el nuevo año!

Queridos lectores: 
 
Llevo casi un año sin actualizar mi preciado blog y no tengo perdón alguno. Se le llama pereza, olvido, "vacaciones"... y todo aquello que se pueda englobar. 
 
Han sido unos meses (y siguen siéndolo) de incertidumbre a consecuencia de la maldita pandemia. Pero es en los momentos más difíciles cuando somos más fuertes. Caerse y levantarse las veces que sean necesarias y con más fuerza que la anterior. Aprender de las adversidades que nos suceden y sacar el lado positivo.
 
Las eternas semanas de cuarentena no me vinieron mal: aprendí que puedo entrenar en casa, tener tiempo para pensar no acabó siendo tan malo, cocinar buscando la receta más sana o inventándola, escribir, leer un montón...
 
No llegué muy mal al verano, digamos que de físico y fondo iba bastante bien, pero las vacaciones con cervecita y picoteo acaban pasando factura. Intentas hacer deporte, pero acaba siendo 1/4 parte de lo que habitualmente hacías y, además, no le pones tanta intensidad.
 
Llega un punto en el que sabes perfectamete que el peso que indica una báscula solo es un número que puede llegar a atormentarte. Solución: no te peses. La mejor manera de no agobiarse es medirse e ir viendo cómo los centímetros van disminuyendo. Ese es el consejo que puedo ofrecer.
 
Mi vuelta a la rutina venía marcada por los estragos del verano y mi miedo a pisar el gimnasio después de tantos meses cerrado por el maldito coronavirus. Finalmente, inicié mis andanzas deportivas de gym a primeros de octubre. ¿Qué había estado haciendo antes? Algún ejercicio en casa y salir a correr. Septiembre fue un mes de transición y habituamiento
 
Si algo llevo haciendo desde septiembre es caminar mucho y evitar el transporte público, además de comer sano y no saltarme mis buenos desayunos del domingo. Esos pequeños detalles hacen mucho.
 
Cuando digo que las básculas atormentan es porque llevando ya un mes de gimnasio yo me notaba menos volumen corporal, pero el número en la báscula no indicaba eso. Sin embargo, la cinta métrica decía lo contrario.
 
Hace poco, para ser exactos el 30 de diciembre, me hice una foto igual a una que me había hecho en septiembre. Casi me da un algo cuando vi el cambio y de ahí el título de vergüenza fuera.
 
 
12 de septiembre de 2020 - 30 de diciembre de 2020

 
El cambio se nota a simple vista: menor volumen abdominal y de piernas, más tonificación, menos celulitis. Y puedo decir que ha sido la primera vez en mi vida que he llegado con "buen tipo" a nochevieja.
 
Muchas veces sentimos vergüenza a mostrar el cuerpo, pero no hay pudor si llevamos bikini cuando llevamos puesto lo mismo que si llevásemos la ropa interior. Cuando progresas lo mejor es sentirse orgullosos.
 
No sé si sirvo de inspiración o modelo a seguir, pero puedo decir que si se quiere se puede. Mi cambio comenzó hace 5 años. No pensé que llegaría a tener un cuerpo como el que tengo a día de hoy ni nunca lo imaginé. Cambié mis hábitos y comencé a ver resultados, eso me animó a seguir e informarme más. No había una meta fijada, simplemente llegaría hasta donde pudiese sin agobiarme. A día de hoy puedo decir que lo conseguí.
 
Hubo quien no dio ni un duro por mí, quien pensaba que perder peso estaba bien pero creían que lo recuperaría y con recargos. Gente que te lo decía y gente que lo pensaba y se callaba. Miradas y comentarios cargados de pullas y recochineo. ¿Que qué hice yo? No escuchar a quienes criticaban incluso en silencio y seguir con mi camino. Mi mejor acierto.
 
Siempre estaré dispuesta a mostrar mi ayuda a quien me la pida, a servir de apoyo y brindar ánimos. No soy experta en nada y solo puedo hablar de mi experiencia. Lo que a mí me vino bien puede que a otras personas no. Eso sí: constancia y esfuerzo, el resto va llegando solo.

domingo, 22 de marzo de 2020

¡Estamos en cuarentena!

¡Y ya llevamos más de una semana!

Debido al estado en el que se encuentra España a causa del desgraciado Covid 19, nos vemos obligados a permanecer encerrados en casa sin poder salir más allá de lo básico (comprar, ir a la farmacia, sacar al perro quien lo tenga y poco más). 

Para una persona como yo, acostumbrada a no pisar la casa más que lo necesario, al principio parecía que todo se me iba a hacer un mundo. Pero no. Cuando todavía podíamos salir me propuse caminar muy temprano por el Madrid Río durante una hora u hora y cuarto. Todo bien. Hasta que nos dijeron que no podíamos salir, que cerraban parques y que era mejor quedarnos en nuestras casas por el bien de todos bajo posibilidad de recibir una multa (cosa que me parece bien, que quede claro).

¿Qué podía hacer yo si me quitaban mi tiempo de actividad física? ¡Buscar vídeos en YouTube! Y así fue como llegué al canal gymvirtual y he comenzado a ejercitarme unos minutos todas las mañanas. No pensé que podría hacer tanto con mi cuerpo, incluso creo que hago más que yendo al gimnasio (si no fuese porque me falta el buen cardio).

Otra de las consecuencias de permanecer en casa y no tener tanta actividad es la falta de apetito. Por las mañanas lo tengo porque me muevo, por las tardes me desaparece y ni ganitas de cenar. ¿Consecuencias? Que inesperadamente he comenzado a hacer al llamado ayuno intermitente y me siento bien. OJO: No digo que tengáis que hacerlo ni digo que lo hago obligada ni nada por el estilo porque yo si tengo hambre ceno, si no tengo no lo hago. Fin.

Así que, mientras la gente dice que va a salir rodando, yo me encuentro algo más esbelta. Quizá también influya que ahora coma en casa y que yo cocino bastante sano, al final eso se nota. 

18 de marzo de 2020.

Cada día me pongo unos vídeos distintos. Hago algo de cardio, otros días abdomen y glúteos, otros pierna interior... Voy alternando y, sinceramente, acabo sudando bien la camiseta así que me siento muy realizada.

Y así termino después del ejercicio.

Otra de las cosas que me ha dado por hacer en estos días es la repostería realfood. A mis compañeras de piso les gusta y están encantadas.

A principios de año me dije que me encantaría cumplir una cosa en este 2020, pero que si no lo conseguía no iba a amargarme ni frustrarme. A día de hoy, creo que puedo conseguirlo, pese a estar encerrada en casa. Después de las vacaciones de Navidad me asusté porque notaba que estaba dando pasos hacia atrás, pero le eché valor y muchas ganas y ahora veo todo lo que estoy avanzando hacia delante.

Gente que te pide consejos, que te consulta sus dudas... y yo las intento resolver lo mejor que puedo, pero desde mi experiencia que es lo que yo he vivido. Al final, cada uno tenemos que buscar aquello con lo que mejor nos sintamos y no queda otra.

¿Y sabéis qué? Que odio a los que van de súper entendidos e intentan convencerte de que hagas X o Y. Pues no me da la gana, ¡hombre! Tuve un verano difícil, pero me dio tiempo a leer sobre ciertos temas que acabaron haciéndome pensar bastante y creo que, a día de hoy, voy por el buen camino. 

Lo que sembremos hoy será lo que recojamos mañana. Solo tenemos que procurar cuidar nuestra plantación día a día para que los frutos sean de la mejor calidad.

Y, debido a los días que vivimos, os diré que os quedéis en casa, por favor. Si te marcas una rutina acabarás acostumbrándote a tu casa y, aunque nos resulte duro, tenemos que hacerlo por nosotros y por los que sí tienen que salir fuera para protegernos, cuidarnos y abastecernos.

¡Vamos a ser fuertes y lo vamos a conseguir!



PD: Escribí aquella bonita historia en una mañana de cuarentena y, a día de hoy, no creo que la otra parte implicada la haya olvidado. Lo mejor nos está por llegar.

domingo, 1 de marzo de 2020

Tiros libres...

Y con ellos dentro acabo ganando yo el uno contra uno a febrero.

Febrero, ese mes que nos ha sorprendido a muchos con su primavera anticipada. Ese mes que nos ha dado gente nueva y nos ha hecho decidir que no. Ese mes en el que los objetivos se han ido cumpliendo, incluso aquellos que con miedo nos marcábamos.

Mi febrero me ha traído muchas cosas buenas. Un mes en el que me he encontrado animada y positiva. Un mes en el que he alzado la cabeza, he mirado hacia delante y he avanzado cada paso con firmeza.

Un febrero en el que he procurado ir a entrenar al gym 4 días en semana para dar todo lo que pudiese. He sumado muchos kilómetros caminando a mi cuerpo. Me he sentido activa como hacía muchísimos meses que no me sentía (o quizá dos años)

He conseguido bajar 4 kilitos de nada y unos centímetros de cintura y pierna. Lo de mis brazos es caso aparte porque a nada que hago deporte me aumentan un poco cual mujer dedicada en cuerpo y alma a las pesas (tal cual, eh). ¿Cómo lo has conseguido, hija del malísimo mal? Pues procurando comer lo más sano posible, no parar nada de nada, haciendo un poquito de deporte, intentando descansar bien por las noches y lo más importante: cambiando el chip.

Os lo digo en serio, si abrimos la mente, respiramos tranquilamente e intentamos concienciarnos de que nosotros podemos lo vamos a lograr. Ir a por todas es la mejor de las opciones que podemos tomar. ¿Qué es lo peor que nos puede pasar? De los fracasos aprendemos para saber qué corregir en el siguiente intento. Si te caes te levantas y punto.

Marzo tiene un olor especial. Hoy lo he notado. Todo me olía a tranquilidad y seguridad. Aun así, me voy a meter en una locura que no sé cómo acabará, pero de la que estoy segura que voy a disfrutar y pasarlo genial. Marzo nos va a dar sorpresas y me atrevo a decir que van a ser buenas. Y si no, aprenderemos.

1 de marzo de 2020. Lo he comprado.

Marzo ha empezado muy bien y terminará todavía mejor. Hoy me acordé de momentos no tan buenos que me aportaron toda la sabiduría que tengo. Hoy me acordé de canciones que escuché en un momento bajo, pero me acordé de las canciones que también me recuerdan a personas.

Y recordé aquellas primeras ampollas que me salieron hace 4 años de tanto cardio en la cinta. Y recordé la conversación que tuve hace un año y medio con mi madre, porque ella era de plancharme los vaqueros cuando iba a casa y me preguntó si yo me hubiese imaginado hacía unos años usar unos pantalones de ese tamaño. No, la respuesta fue no. No tengo ni la mitad del cuerpo que tuve. No me imaginé todo lo que podía conseguir con esfuerzo, constancia y dedicación.

Creer. Creer muy fuerte, tan fuerte que nos eleve a lo más alto. Hacer aquello que nos dé tranquilidad y nos haga felices. Da igual lo que el resto opine porque nos vean cumplir nuestros objetivos. Y que cuando los alcancemos nos pongamos otros más altos.

Y este mes me he dado cuenta que a mi alrededor necesito personas que quieran conseguir cosas y se esfuercen. No basta con haber llegado a un sitio: hay que mantenerse y seguir escalando. Conformarse es lo fácil, conseguir es la proeza. 

En mi cuenta de Instagram muestro muchas cosas de mi día a día, incluyendo mis comidas de fin de semana, Y, obviamente, soy seguidora del movimiento realfooding. Es mi álbum de fotos para no olvidarme de lo que he sido y de todo lo que he conseguido y sigo consiguiendo.

Así que, lectores, haced aquello que os haga felices. Exprimid cada segundo de vuestro día. Escalad y tened sed de más. Lo difícil es no conseguir. 

¿Vamos a por marzo? ¡Vamos!

domingo, 16 de febrero de 2020

Vover a la rutina...


...y ver que funciona.

¿Cómo están mis queridos lectores? Sí, parece un milagro, pero estoy siendo regular en las publicaciones. Regular como mi vuelta la rutina deportiva. Por fin, después de un 2019 relajado en ese aspecto, he vuelto a ser constante con mis visitas al gym.

Al empezar el año me marqué una meta a conseguir en este 2020, una meta que me resultará muy difícil, pero haré lo posible por seguir el camino hacia ella. Si no lo consigo, continuaré hasta que la logre.

Me he reencontrado. He mirado hacia delante y voy a seguir por el camino. Me hace feliz hacer deporte, agotarme, que me duela el cuerpo después de un día intenso. Dolor de satisfacción, no dolor de daño. Estoy contenta de lo que voy consiguiendo poco a poco procurando comer lo más sano posible y ejercitando cuerpo y mente. 

Estoy contenta porque este año, de momento, no he tenido ningún episodio de dolor de espalda como tuve el año pasado. Estoy contenta porque mi cuerpo se sigue formando, porque mis músculos se fortalecen. Estoy contenta porque me siento viva.


2 de febrero de 2020


Quiero hacer hincapié en una cosa: ME TENÉIS HASTA LOS COJONES los que os creéis que perder peso es tan fácil como tomar unos dudosos batidos llenos de azúcares, unas barritas sustituyendo ricas y nutritivas comidas que puedes hacerte de la manera más sencilla y sabrosa; y también los idiotas que están todo el día con el Forex para arriba y el Forex para abajo (esto me apetecía matizarlo, ¿vale?).

Pero es que quiero perder peso y no consigo bajar nada, incluso cuando he hecho dietas he bajado y luego he subido más de lo que perdí. ¿Has mirado en tu despensa y en tu nevera y te has fijado en la comida que tienes? No me creo para nada que si comes lo más sano posible, evitas los ultraprocesados, y haces ejercicio con regularidad subas de peso. Y os lo digo yo. 

En primer lugar: fíjate un objetivo. Cuando llegues a él márcate otro y otro y otro. Poco a poco verás que hay cambios y te sentirás con más motivación para conseguir aquello que te propongas.

Después: ¿te has fijado en cuánto tiempo estás activo durante el día? Procura gastar más suelas de zapatos y zapatillas y menos ruedas de coche.

Por último: pasa de lo que te pueda decir la gente cuando empiecen a ver tus cambios y sientan envidia. Porque la sienten y te dirán que lo que haces son tonterías. Si decides adentrarte en el mundo del realfood el de toda la vida básicamente te tacharán como loco, te intentarán convencer que eso no puede ser bueno, se burlarán de ti si un día te ven comer algo no tan sano (qué ilusos son), etc etc etc.

Ah, y lo más importante: que sigas pasando de los que te intentan meter hasta por los ojos batidos, fórmulas raras y cosas más raras para tomar y bajar de peso. ¡Pero qué pesaos sois, coño

Pues eso, si queréis podéis. Los límites están en vuestra mente: abridla y abrid los ojos. Nos estamos perdiendo un mundo maravilloso y muchas cosas por descubrir porque no nos atrevemos a correr la cortina.

¿Quién me diría a mí que me encantaría hacer deporte? Yo, que apenas lo practicaba, ahora no podría vivir sin estar tan activa. Si alguien me preguntase cómo sería la persona ideal con la que me gustaría compartir mi vida diría: con altura, que le guste hacer deporte, que tengamos ideas similares, que no fume, que sea una persona sana, que le guste no parar como a mí y a la vez los planes de pelipalomitasmanta, entre otras cosas (jiji).


13 de febrero de 2020

Y tú, ¿te atreves a ir cumpliendo objetivos? Te invito a uno: empieza por 15 sentadillas al día durante una semana. Intenta hacer 12.000 pasos al día. No tomes alcohol ni refrescos durante una semana. Elimina el pan blanco e introduce frutas y frutos secos naturales/tostados en tu dieta. Si vas notando cambios positivos ve introduciendo pequeños cambios poco a poco.

Nos leemos en menos y nada. Prometido.

jueves, 23 de enero de 2020

Toc, toc...

¿Se puede? Llevo un año sin aparecer en mi blog, pero ha sido un año tan intenso que creo que todos podrán entenderme (las penas gordas, más de lo que fui hace años, no me apetece contarlas en el lugar donde más puedo hacer sentir mejor a mis lectores).

¿Cómo le habrá ido, a nivel deportivo y corporal, en este último año? Pues os diré una cosa: realfood. Sí, he descubierto el maravilloso mundo de la realfood y es lo mejor que he podido hacer. No, no soy 100% realfooder ni mucho menos, pero intento evitar los ultraprocesados y comer todavía más sano si cabe.

El verano pasado (sí, el del 2019) lo cumplí bastante bien y, junto con el deporte diario por el campo, conseguí que mi cuerpo se redujese un poquito, aunque luego recuperé algo (qué le vamos a hacer...)


Esta soy yo a primeros de agosto de 2019.


Y esta soy yo a finales de agosto de 2019.

La vuelta a la rutina significaba no poder dedicarme tanto tiempo al deporte, comer de otra manera (entiéndase comer lo que no suelo comer), acabar agotada a lo largo del día, etc. Todo esto, como es obvio, acaba reflejado en el cuerpo y, aunque no es algo exagerado, aumenté un poco mi volumen.

Aun así, aunque la báscula durante todo el 2019 marcase más que durante todo el 2018, la gente que me ha ido viendo me comentaban que se me notaba más delgada (¿será que estaba musculando mi cuerpo?)

Algo que comencé a hacer con la llegada del buen tiempo fue coger el hábito de salir a correr de 2 a 4 veces en semana. Afortunadamente tengo cerca un parque grande y bien predispuesto para ello. La primera semana fue dura horrible porque acabé con unas preciosas agujetas en las piernas que me pinchaban a cada paso que daba. También notaba que mi resistencia flojeaba un poco, pero yo no tiraba la toalla. Las siguientes veces todo fue más fácil y no podía parar de querer superarme. Incluso las veces que iba al pueblo me atrevía a correr hasta el pueblo de al lado. (¡¡¡Yo, Rebeca, corriendo hasta el pueblo de al lado!!!


La felicidad después de correr (y el postureo).


Este año, mientras trabajaba en verano, me propuse continuar yendo al gimnasio. Y lo cumplí. Y me sentí bien y realizada conmigo misma. Y todo era maravilloso dentro de esa burbuja mía, intentando olvidarme por unos momentos de la verdadera y dura realidad que había después, pero esto es otra cosa que no tiene nada que ver.

¿Sabéis qué echo de menos? El verano con su buen tiempo y sus ricas frutas. Porque cuando es verano y tienes hambre piensas... voy a comer sandía, melocotón, nectarina, melón, paraguayo. En invierno me faltan hasta las ganas de comerme un plátano y tal.

Las fiestas más odiosas del año (sí, las de Navidad) me han pasado un poco de factura, pero ya estoy poniendo remedio a ello. ¿Que cómo lo estoy poniendo? Procuro comer bastante sano, aunque peque algún día, y estoy siendo regular con el deporte. Debido a mi escaso tiempo por las mañanas (que es cuando me gusta hacer más), estoy 3/4 de hora en el gimnasio y procuro correr en la cinta combinando con otros ejercicios (me he aficionado a las sentadilas). Segunda semana que la cumplo y me pienso esforzar en sumar más.

Y ahora viene la Rebe reivindicativa. ¿Conocéis el esfuerzo? Pues sin él no hay recompensa. En cuanto a pérdidas de peso, he de decir que los milagros no existen. Las dietas rápidas que te hacen perder mucho peso en poco tiempo son un timo. Las barritas y batidos sustitutivos están plagados de azúcares (sí, los mismos que pueden provocarnos graves daños en nuestro organismo).

¿Queréis perder peso? Seguid una dieta basada en buenos alimentos, evitad los refinados y ultraprocesados. Amad las frutas y verduras, los alimentos integrales. Apartad los ultraprocesados. Y, si hace falta, entrad en la secta del maestro Carlos Ríos

Y algo súper importante: menéate. Procura ir caminando a los sitios, no abuses del transporte. Intenta hacer ejercicio, caminar todos los días unos minutos a buen paso. Sube escaleras. ¡No pares!

Pero, sobre todo, ve a por tus metas porque querer es poder. Tienes que hacerlo por y para ti. Si algo no te gusta lo cambias y punto. Y recuerda que todo pasa por algo, que tenemos que estar bien con nosotros mismos para estarlo con el resto. Y que la vida, al final, acaba siendo maravillosa pese a las mil adversidades que nos encontremos en ella, pese a las pérdidas y lloros, pese al dolor y sufrimiento. M A R A V I L L O S A.

Y os diré otra cosa... ¡Vive, joder, vive!


Y esta soy yo ayer.

PD: Hace 4 años que empezó todo esto. Empezó porque yo lo quise, porque quería ese cambio en mí. Y lo empecé yo. Y me siento muy orgullosa. 

jueves, 10 de enero de 2019

Consecuencias y dolores


¡Feliz año nuevo! Primera entrada del año y, además, después de mucho tiempo.

Como bien he recalcado en alguna ocasión, este año no puedo practicar tanto deporte vespertino como acostumbraba a hacer: con suerte llego a entrenar una hora máximo en el gimnasio (y el año pasado hacía 2 horitas ricas). Si bien es cierto que no paro a lo largo del día y me gusta poder caminar un poco a última hora de la tarde.

Desde hace bastante tiempo llevo una alimentación que es sana, pero muy pecaminosa. ¿Qué quiere decir esto? Que procuro comer sano, pero peco demasiado con alimentos que, por mi bien estructural, debería evitar. 

Hace unos años sufría de horribles dolores de espalda, eran tan odiosos que no podía ponerme en según qué posturas tumbada y sufría en cada movimiento que hacía, no lograba descansar bien por la noche, no podía estar mucho rato de pie quieta, etc. Acudí a la que, para mí, es la mejor fisio que haya podido tocar mi cuerpo en mi corta vida. Ante situaciones que tengan que ver con la salud lo mejor es ponerse en manos de profesionales adecuados. Ella me devolvió la vida, las ganas, la fuerza, la energía. Pero, sobre todo, me enseñó que había alimentos que dañaban mi cuerpo (solo el MÍO) y que, por lo tanto, era recomendable que los evitase. Y, efectivamente, mi cuerpo mejoró, los dolores desaparecieron y eso hizo que yo pudiese dedicarme a hacer deporte que, combinándolo con unos buenos hábitos, fueron dando unos increíbles resultados.

Llevo una temporada haciendo con mi alimentación lo que me sale del unicornio y, al principio, no te das cuenta, pero todo suma más y más hasta que el cuerpo te empieza a enviar señales. Al principio del verano tuve algún dolor de espalda, pero tengo que decir que a mí las preocupaciones también se me manifiestan en ella. Aun así, todo influye. 

Estas vacaciones de Navidad he tenido tres episodios de dolor y ya he empezado a asustarme. He comenzado a cambiar poco a poco otra vez mi alimentación y, en el supuesto que no mejore, tendré que confiar en los profesionales

Este 2019 quiero ponerme las pilas, recuperarme, tonificarme. Quiero poder disfrutar de mi cuerpo sin dolor.

Todo lo que hagamos nos repercute en el cuerpo y el alma. Recordemos el mens sana in corpore sano. No hay nada mejor que concienciarse, tener una idea de qué es aquello que quiero conseguir e ir a por ella sin miedo. Comer bien, hacer ejercicio mental y corporal, y procurar descansar bien, son actos que nos van a beneficiar mucho a nivel de salud física y mental.

Cuando toda tu vida has tenido sobrepeso acabas acostumbrándote a esa imagen. Pero llega el día en el que decides plantarte y hacer lo posible por conseguir bajar cifras. El problema llega cuando bajas y te sigues viendo de la misma manera. Es muy duro que te cambie el chip de un día para otro. Necesitas tiempo para que tu mente asimile que tú, ahora, eres la mitad o menos de lo que un día fuiste. Las fotos cada X tiempo ayudan mucho a la hora de hacer las comparaciones.

Últimamente, debido a unos u otros motivos, mi ánimo no ha estado siendo tan positivo como suele ser y eso me ha repercutido en el estado físico. Es bueno darse un tiempo de reflexión para organizar ideas e intentar no agobiarse tanto (soy la Señorita Agobios, ¿vale?) porque eso nos facilitará más el llegar a nuestras metas.

Esta vez no adjunto imagen alguna, pero intentaré no tardar tanto en crear una nueva entrada y poner algunas.

Y, por último, recordad que quien no arriesga no gana.

Nos leemos pronto.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Superando

Y, de repente, un día te cambia la rutina y tienes que comenzar a adaptarte a otra nueva para ti.

Queridos lectores, quien bien me conoce sabe que me encanta madrugar, pero madrugar y no poder dormir la siesta no es una buena combinación. Todo sea por la vida, por mi vida.

He superado mi primera semana completa de trabajo, gimnasio y trabajo. Para los próximos días quiero añadir a mis días entrenamiento de tarde: alternar caminar rápido con correr y así reforzar mis entrenamientos matutinos, que se me han quedado pobres de tiempo.

Yo jamás pensé que pudiese disfrutar tanto con el deporte. Jamás pensé que unas agujetas me iban a provocar satisfacción cada vez que fuese a notarlas. Una de las cosas que le pido al destino es que, si en algún momento voy a compartir mi vida con alguien, mi futura pareja disfrute tanto como yo haciendo deporte. Que practique algún deporte, da igual cuál, pero que ambos podamos disfrutar y reírnos los días de agujetas. Joder, cuánto romanticismo, esta no soy yo.

A mi favor, como punto destacable, diré que esta semana he bajado unos gramos de peso. La semana pasada me atreví a subir a la báscula después de las vacaciones y los resultados fueron mucho mejor de los esperados. Ahora toca pulir el cuerpo, tonificarlo, acostumbrarlo otra vez al ejercicio regular y no solo al caminar.

Todas estas pautas que me marco me ilusionan y me satisfacen. Que me llamen loca, pero es que he encontrado la forma de relajarme y sacar todo lo impuro que pueda haber en mí a través del deporte. 

13 de septiembre de 2018. Gym.


Os diré algo: amor propio. Tenéis que tenerlo hacia vosotros, hacia vuestra persona, hacia aquello en lo que ponéis empeño. Una vez que tenemos amor propio somos capaces de amar aquello que nos gusta. Para querer a alguien primero tienes que quererte tú y ese es el amor más sincero que puede haber.

¿Alguna vez habéis dicho te quiero? Si la respuesta es sí analizad la situación. En mi caso, la única vez que lo he dicho, fue porque en ese instante me quería y tenía la plena felicidad en mi vida como para poder decir que quería a alguien sin importar lo que el resto pudiese opinar. Simplemente quieres, pero quieres de verdad, de corazón, porque te estás queriendo primeramente a ti.

Pasaremos por mil etapas malas, por esas rachas de oscuridad, pero en toda oscuridad hay luz. Todas las noches las estrellas brillan, incluso los días de nubes ellas están aunque no las veamos. 

Pensad en aquello que queréis, concienciaros en ello, luchad por llegar a ese objetivo que os habéis marcado y ponedle el mayor amor que podáis.

Yo también me marco objetivos, sé lo que quiero y sé que he de esforzarme en conseguirlos, Obviamente algunos son mucho más fáciles que otros. Hay que arriesgarse y luchar por lo que queremos. Que no importe lo negro que podamos verlo al principio. Si algo fue bonito una vez hay que pelear para que vuelva a serlo. Si algo no llega tienes que ir a por ello, moverte hacia ese lugar donde puedes acabar siendo muy feliz.

Rercordad que querer es poder. Que quererse uno mismo nos hace más fuertes y seguros para afrontar aquello que se nos ponga por delante. Hay que ir a por todas. Sujetemos las cartas en nuestra mano, pensemos cada movimiento de la jugada y vayamos a ganar. No es un juego de azar: es la vida, es la lucha diaria, es el triunfo que podemos tener eligiendo bien.

Querámonos para luego querer al resto. 

PD: Y todo llegará.