Muy buenos días, queridos lectores.
Aquí estoy de nuevo escribiendo, para bien o para mal, en mi querido blog (porque hoy todo es querido, ¿vale?)
El tema de hoy son las consecuencias de iniciar todo el proceso para sentirse bien con una misma y a la vez saludable.
Todos sabemos y somos súper conscientes (súper jiji) de que lo difícil en los comienzos es mantenernos fuertes y sobrevivir a las tentaciones del día a día: anuncios de apetitosa comida rápida por todas partes, gente comiéndose delante de nuestras narices cosas que nos parecen manjares, el típico "joder, hace tiempo que no como X", etc. Cuando han pasado unas pocas semanas ya tendremos un entrenamiento increíble para decir no, además de que vamos viendo los progresos y hay cosas que antes te parecían apetecibles y ahora empiezan a darte un poco de asco (excepto el chocolate que es súper sagrado).
Consecuencia número 1: Al decir no a diversas cosas ricas te van a poner más verde que un brócoli, palabrita de niña buena. Que si tú antes no decías que no, que si estás obsesionándote, que si por qué no lo comes, que si tú estás tonta, que si por un día no pasa nada... Y todo esto te lo dirán, por ejemplo, un miércoles, y tú les dirás que no porque estás entre semana y no te apetece joder tu rutina, que si a caso para un día del finde (y si te sale del coño) puede que te apetezca.
Consecuencia número 2: El momento en el que dices que haces ejercicio y vas al gimnasio, comentas el tiempo que estás y todo son: tú estás loca, para qué vas tanto, pues no creo que te haga falta, etc.
Consecuencia número 3: Cuando se empiezan a notar los kilos de menos y todo es: estás perdiendo peso porque no comes, pierdes peso y luego recuperarás los kilos perdidos más los de recargo, el día que dejes el gimnasio vas a recuperar todo, tu cara da asco, etc. Pues me pasé el verano entero sin ir al gimnasio y no recuperé ninguno de los kilos que perdí, practico el gym y el ñam muy sanamente, no veo ningún aumento de kilos ni sus respectivos recargos... y sólo sé que hay mucha envidia.
Consecuencia número 4 (y esta me parece muy importante): Tu cuerpo ha cambiado mucho respecto a cómo eras y entonces te dicen perlas como: madre mía se te van a acercar muchos moscones, estarás ligando un montón, te va a salir novio y todo, etc. A ver, ¿hay que estar delgaditos para tener pareja? ¿Cómo coño no vais a fomentar los problemas alimenticios si dais a entender eso? Así como dato personal... ligaba yo más antes con mis súper kilos demás que ahora. Ah, y como más dato personal, a mí me encanta la barriguilla en un chico, me parece de lo más atractivo. El día que os guste una persona porque es agradable, simpática, tiene conversación, no hay silencios, se puede hablar de cualquier tema, su sonrisa se ve bonita, sus gestos atraen, etc., cuando llegue ese día hablamos.
Y para finalizar voy a meter una consecuencia número 5: Te van a estar juzgando todo el puto día porque has decidido cambiar tu estilo de vida, te sientes una persona más segura, ven que derrochas alegría y felicidad, les jode que hagas lo que te sale del coño y que te la suda la opinión del resto y eso, amigos, eso les va a producir envidia y rabia. ¿Sabéis lo que yo digo? Rabiad.
Y es aquí donde pongo punto y final a la entrada de hoy con lenguaje soez incluído. Espero que haya sido del agrado de mis lectores, si no es así ya vendrán otras mejores.
Que tengáis un buen día.
PD: Como dato os diré que me estoy relamiendo los espárragos y el pollo salteado con salsa de soja, ajo y pimienta que voy a comer en un ratito y que lo tengo macerando en la nevera, ñam ñam.