martes, 25 de abril de 2017

Días demasiado libres...

Queridos lectores,

Pero qué duro es ser influencer en la era tecnológica cuando tenemos diversidad de redes sociales y en cada una de ellas hay un millón de súper consejitos, trucos, etc. A ver, que no soy influencer ni lo seré, pero en esta vida hay que ponerle humor a todo.

Prosigamos. Vacaciones de Semana Santa. Torrijas, buñuelos, magdalenas, cuaresma, limonada sangría, etc. Todo se resume a una cosa: la buena vida en el pueblo y sus costumbres y tradiciones. Pese a todo ello, durante las vacaciones seguí haciendo ejercicio, aunque solo fuese caminar una hora al día por el campo.

Y la cosa no queda aquí porque se aproxima un puentazo en el que me vuelvo a ir unos días al pueblo, pero ya la cosa es más light.

A lo que iba. El año pasado, durante todas las vacaciones de Semana Santa, nada más ingerí una torrija y media, para que comprobéis mi nivel de concienciación cuando estaba iniciando todo este proceso. A decir verdad, no me resultó nada duro porque estaba mentalizada en lo que quería conseguir a largo plazo y para ello hay que evitar algunos que otros caprichos. Todavía recuerdo que me quedé igual: ni perdí peso ni cogí, así que estuve feliz porque me permití salir de fiesta, cenar fuera y beber y no me pasó factura.

Este año la cosa es distinta. Si bien todavía necesito mejorar mucho (no en pérdida de peso, sino en tonificación y demases), no me he quedado atrás a la hora de probar dulces, bebidas, comidas, etc. Los resultados tampoco han sido muy malos, he cogido algo de peso, pero no me preocupa porque sé que poco a poco todo vuelve a su ser y que haciendo ejercicio me siento bien.

También, como cada año por Semana Santa, me realicé una analítica y ver que todo estaba en orden. Mi sorpresa fue inmensa: el año pasado, cuando ya había perdido bastante peso, mis niveles de colesterol estaban al límite (cosa que no me explico), pero mi médica me dijo que no tenía que preocuparme por nada. Este año mis niveles de colesterol habían bajado y palabras de la doctora: ojalá tuviese yo unos análisis tan envidiables. Al parecer tenemos dos tipos de colesterol (bueno y malo) y la doctora dice que se me van a acabar juntando (cosa que al parecer es bastante buena).

Conclusiones a las que llegué desde el año pasado:
  • El peso no tiene por qué influir en los niveles de colesterol.
  • Lo mismo digo pero con el azúcar.
  • Una analítica al año no hace daño (a no ser que seas sensible con las agujas).

Y para finalizar, el otro dia vi el programa Equipo de Investigación: El precio de la obesidad y aluciné. La obesidad cuesta cada año a la sanidad pública española la friolera cantidad de 2.500.000.000 €uros al año. El 45% de los niños españoles padece obesidad o sobrepeso (yo durante toda mi vida he sido una niña con sobrepeso, pero esto es caso distinto) y lo que es peor: los padres siguen dando a sus bástagos bollería industrial para merendar, zumos y refrescos azucarados, desayunos poco saludables, etc. Increíbles los datos que aparecen y lo que nos espera.

Vivimos en una era donde en los países desarrollados los niños han dejado de jugar en la calle para pasarse las horas muertas delante de consolas, teléfonos móviles, ordenadores, etc.; donde estos niños nada más piensan en comida basura y desprecian alimentos como verduras, pescados, etc.

Que hacer deporte, aunque sea caminar a buen ritmo durante 45 minutos, no cuesta tanto. Que cambiar el modo de cocinar (fritos por asados, hervidos o plancha) no nos va a llevar mucho tiempo. Que introducir frutas y verduras para sacar azúcares refinados y bollos nos hará sentirnos mejor en muchos aspectos...

No sé, pensad que está en nosotros mismos poder darnos la mejor calidad de vida posible y los resultados que veamos a largo plazo nos hará sentir muy satisfechos y orgullosos de nosotros.

Y hasta aquí la entrada de hoy, queridos lectores. Espero que estéis llegando a vuestras metas, ya sabéis que todo lo que uno se proponga se puede conseguir si le ponemos empeño, esfuerzo y dedicación.

Un saludo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario