domingo, 22 de marzo de 2020

¡Estamos en cuarentena!

¡Y ya llevamos más de una semana!

Debido al estado en el que se encuentra España a causa del desgraciado Covid 19, nos vemos obligados a permanecer encerrados en casa sin poder salir más allá de lo básico (comprar, ir a la farmacia, sacar al perro quien lo tenga y poco más). 

Para una persona como yo, acostumbrada a no pisar la casa más que lo necesario, al principio parecía que todo se me iba a hacer un mundo. Pero no. Cuando todavía podíamos salir me propuse caminar muy temprano por el Madrid Río durante una hora u hora y cuarto. Todo bien. Hasta que nos dijeron que no podíamos salir, que cerraban parques y que era mejor quedarnos en nuestras casas por el bien de todos bajo posibilidad de recibir una multa (cosa que me parece bien, que quede claro).

¿Qué podía hacer yo si me quitaban mi tiempo de actividad física? ¡Buscar vídeos en YouTube! Y así fue como llegué al canal gymvirtual y he comenzado a ejercitarme unos minutos todas las mañanas. No pensé que podría hacer tanto con mi cuerpo, incluso creo que hago más que yendo al gimnasio (si no fuese porque me falta el buen cardio).

Otra de las consecuencias de permanecer en casa y no tener tanta actividad es la falta de apetito. Por las mañanas lo tengo porque me muevo, por las tardes me desaparece y ni ganitas de cenar. ¿Consecuencias? Que inesperadamente he comenzado a hacer al llamado ayuno intermitente y me siento bien. OJO: No digo que tengáis que hacerlo ni digo que lo hago obligada ni nada por el estilo porque yo si tengo hambre ceno, si no tengo no lo hago. Fin.

Así que, mientras la gente dice que va a salir rodando, yo me encuentro algo más esbelta. Quizá también influya que ahora coma en casa y que yo cocino bastante sano, al final eso se nota. 

18 de marzo de 2020.

Cada día me pongo unos vídeos distintos. Hago algo de cardio, otros días abdomen y glúteos, otros pierna interior... Voy alternando y, sinceramente, acabo sudando bien la camiseta así que me siento muy realizada.

Y así termino después del ejercicio.

Otra de las cosas que me ha dado por hacer en estos días es la repostería realfood. A mis compañeras de piso les gusta y están encantadas.

A principios de año me dije que me encantaría cumplir una cosa en este 2020, pero que si no lo conseguía no iba a amargarme ni frustrarme. A día de hoy, creo que puedo conseguirlo, pese a estar encerrada en casa. Después de las vacaciones de Navidad me asusté porque notaba que estaba dando pasos hacia atrás, pero le eché valor y muchas ganas y ahora veo todo lo que estoy avanzando hacia delante.

Gente que te pide consejos, que te consulta sus dudas... y yo las intento resolver lo mejor que puedo, pero desde mi experiencia que es lo que yo he vivido. Al final, cada uno tenemos que buscar aquello con lo que mejor nos sintamos y no queda otra.

¿Y sabéis qué? Que odio a los que van de súper entendidos e intentan convencerte de que hagas X o Y. Pues no me da la gana, ¡hombre! Tuve un verano difícil, pero me dio tiempo a leer sobre ciertos temas que acabaron haciéndome pensar bastante y creo que, a día de hoy, voy por el buen camino. 

Lo que sembremos hoy será lo que recojamos mañana. Solo tenemos que procurar cuidar nuestra plantación día a día para que los frutos sean de la mejor calidad.

Y, debido a los días que vivimos, os diré que os quedéis en casa, por favor. Si te marcas una rutina acabarás acostumbrándote a tu casa y, aunque nos resulte duro, tenemos que hacerlo por nosotros y por los que sí tienen que salir fuera para protegernos, cuidarnos y abastecernos.

¡Vamos a ser fuertes y lo vamos a conseguir!



PD: Escribí aquella bonita historia en una mañana de cuarentena y, a día de hoy, no creo que la otra parte implicada la haya olvidado. Lo mejor nos está por llegar.

domingo, 1 de marzo de 2020

Tiros libres...

Y con ellos dentro acabo ganando yo el uno contra uno a febrero.

Febrero, ese mes que nos ha sorprendido a muchos con su primavera anticipada. Ese mes que nos ha dado gente nueva y nos ha hecho decidir que no. Ese mes en el que los objetivos se han ido cumpliendo, incluso aquellos que con miedo nos marcábamos.

Mi febrero me ha traído muchas cosas buenas. Un mes en el que me he encontrado animada y positiva. Un mes en el que he alzado la cabeza, he mirado hacia delante y he avanzado cada paso con firmeza.

Un febrero en el que he procurado ir a entrenar al gym 4 días en semana para dar todo lo que pudiese. He sumado muchos kilómetros caminando a mi cuerpo. Me he sentido activa como hacía muchísimos meses que no me sentía (o quizá dos años)

He conseguido bajar 4 kilitos de nada y unos centímetros de cintura y pierna. Lo de mis brazos es caso aparte porque a nada que hago deporte me aumentan un poco cual mujer dedicada en cuerpo y alma a las pesas (tal cual, eh). ¿Cómo lo has conseguido, hija del malísimo mal? Pues procurando comer lo más sano posible, no parar nada de nada, haciendo un poquito de deporte, intentando descansar bien por las noches y lo más importante: cambiando el chip.

Os lo digo en serio, si abrimos la mente, respiramos tranquilamente e intentamos concienciarnos de que nosotros podemos lo vamos a lograr. Ir a por todas es la mejor de las opciones que podemos tomar. ¿Qué es lo peor que nos puede pasar? De los fracasos aprendemos para saber qué corregir en el siguiente intento. Si te caes te levantas y punto.

Marzo tiene un olor especial. Hoy lo he notado. Todo me olía a tranquilidad y seguridad. Aun así, me voy a meter en una locura que no sé cómo acabará, pero de la que estoy segura que voy a disfrutar y pasarlo genial. Marzo nos va a dar sorpresas y me atrevo a decir que van a ser buenas. Y si no, aprenderemos.

1 de marzo de 2020. Lo he comprado.

Marzo ha empezado muy bien y terminará todavía mejor. Hoy me acordé de momentos no tan buenos que me aportaron toda la sabiduría que tengo. Hoy me acordé de canciones que escuché en un momento bajo, pero me acordé de las canciones que también me recuerdan a personas.

Y recordé aquellas primeras ampollas que me salieron hace 4 años de tanto cardio en la cinta. Y recordé la conversación que tuve hace un año y medio con mi madre, porque ella era de plancharme los vaqueros cuando iba a casa y me preguntó si yo me hubiese imaginado hacía unos años usar unos pantalones de ese tamaño. No, la respuesta fue no. No tengo ni la mitad del cuerpo que tuve. No me imaginé todo lo que podía conseguir con esfuerzo, constancia y dedicación.

Creer. Creer muy fuerte, tan fuerte que nos eleve a lo más alto. Hacer aquello que nos dé tranquilidad y nos haga felices. Da igual lo que el resto opine porque nos vean cumplir nuestros objetivos. Y que cuando los alcancemos nos pongamos otros más altos.

Y este mes me he dado cuenta que a mi alrededor necesito personas que quieran conseguir cosas y se esfuercen. No basta con haber llegado a un sitio: hay que mantenerse y seguir escalando. Conformarse es lo fácil, conseguir es la proeza. 

En mi cuenta de Instagram muestro muchas cosas de mi día a día, incluyendo mis comidas de fin de semana, Y, obviamente, soy seguidora del movimiento realfooding. Es mi álbum de fotos para no olvidarme de lo que he sido y de todo lo que he conseguido y sigo consiguiendo.

Así que, lectores, haced aquello que os haga felices. Exprimid cada segundo de vuestro día. Escalad y tened sed de más. Lo difícil es no conseguir. 

¿Vamos a por marzo? ¡Vamos!