Y, de repente, un día te cambia la rutina y tienes que comenzar a adaptarte a otra nueva para ti.
Queridos lectores, quien bien me conoce sabe que me encanta madrugar, pero madrugar y no poder dormir la siesta no es una buena combinación. Todo sea por la vida, por mi vida.
He superado mi primera semana completa de trabajo, gimnasio y trabajo. Para los próximos días quiero añadir a mis días entrenamiento de tarde: alternar caminar rápido con correr y así reforzar mis entrenamientos matutinos, que se me han quedado pobres de tiempo.
Yo jamás pensé que pudiese disfrutar tanto con el deporte. Jamás pensé que unas agujetas me iban a provocar satisfacción cada vez que fuese a notarlas. Una de las cosas que le pido al destino es que, si en algún momento voy a compartir mi vida con alguien, mi futura pareja disfrute tanto como yo haciendo deporte. Que practique algún deporte, da igual cuál, pero que ambos podamos disfrutar y reírnos los días de agujetas. Joder, cuánto romanticismo, esta no soy yo.
A mi favor, como punto destacable, diré que esta semana he bajado unos gramos de peso. La semana pasada me atreví a subir a la báscula después de las vacaciones y los resultados fueron mucho mejor de los esperados. Ahora toca pulir el cuerpo, tonificarlo, acostumbrarlo otra vez al ejercicio regular y no solo al caminar.
Todas estas pautas que me marco me ilusionan y me satisfacen. Que me llamen loca, pero es que he encontrado la forma de relajarme y sacar todo lo impuro que pueda haber en mí a través del deporte.
![]() |
| 13 de septiembre de 2018. Gym. |
Os diré algo: amor propio. Tenéis que tenerlo hacia vosotros, hacia vuestra persona, hacia aquello en lo que ponéis empeño. Una vez que tenemos amor propio somos capaces de amar aquello que nos gusta. Para querer a alguien primero tienes que quererte tú y ese es el amor más sincero que puede haber.
¿Alguna vez habéis dicho te quiero? Si la respuesta es sí analizad la situación. En mi caso, la única vez que lo he dicho, fue porque en ese instante me quería y tenía la plena felicidad en mi vida como para poder decir que quería a alguien sin importar lo que el resto pudiese opinar. Simplemente quieres, pero quieres de verdad, de corazón, porque te estás queriendo primeramente a ti.
Pasaremos por mil etapas malas, por esas rachas de oscuridad, pero en toda oscuridad hay luz. Todas las noches las estrellas brillan, incluso los días de nubes ellas están aunque no las veamos.
Pensad en aquello que queréis, concienciaros en ello, luchad por llegar a ese objetivo que os habéis marcado y ponedle el mayor amor que podáis.
Yo también me marco objetivos, sé lo que quiero y sé que he de esforzarme en conseguirlos, Obviamente algunos son mucho más fáciles que otros. Hay que arriesgarse y luchar por lo que queremos. Que no importe lo negro que podamos verlo al principio. Si algo fue bonito una vez hay que pelear para que vuelva a serlo. Si algo no llega tienes que ir a por ello, moverte hacia ese lugar donde puedes acabar siendo muy feliz.
Rercordad que querer es poder. Que quererse uno mismo nos hace más fuertes y seguros para afrontar aquello que se nos ponga por delante. Hay que ir a por todas. Sujetemos las cartas en nuestra mano, pensemos cada movimiento de la jugada y vayamos a ganar. No es un juego de azar: es la vida, es la lucha diaria, es el triunfo que podemos tener eligiendo bien.
Querámonos para luego querer al resto.
PD: Y todo llegará.







