miércoles, 31 de mayo de 2017

¿Dónde se han ido? (Tetas)

Buenas noches, queridos lectores. Son algo más de las 22:00h de un caluroso miércoles, último día de mayo. He cenado hace una hora y, como desde hace tres días, ya he vuelto de dar mi paseo nocturno de 20 minutos.

Desde hace algún tiempo vengo observando más que de costumbre los pechos de la gente (y digo gente porque hay hombres que tienen más que yo). No los miro igual que antes, ahora me sorprendo cuando veo unas tetas enormes... porque antes era yo quien las tenía. De verdad, es increíble el cambio físico, lo asombroso del cuerpo.

Hace unos años hubiese matado por una operación de reducción de pecho porque aunque perdiese algún kilo eso no bajaba. Hasta que un día bajaron. Mucho. Una barbaridad. Me veo y es que no soy ni la sombra de lo que un día era (afortunadamente).

Juzguen por ustedes mismos:

28 de abril de 2015

31 de mayo de 2017

Son muchas las féminas que tienen poquito pecho, aunque estén con un peso un poco elevado, y cuando adelgazan algún kilito lo primero que se les va es la delantera. Debido a mi historial yo pensaba que era de volumen bien grande, del que no se va. Error. 

Las consecuencias de que me hayan disminuido vienen siendo las siguientes:
  • Pecho caído igual que antes, pero más
  • Demasiada piel rugosa
  • Escote feo
  • Pecho expandido
  • No saber ni cuál es tu talla y probar mil
A decir verdad, ahora mismo estoy muy contenta con el tamaño de mi pecho. Estéticamente sí pasaría por el quirófano para arreglar lo que sobra porque por más ejercicio que haga eso parece no cambiar de estado.

Y creo que no podré evitar echar el vistazo a los pechos de las demás personas: es un mundo divertido. Pechos grandes, extragrandes, pequeños y bajos, pequeños y tiesecitos, grandes y caídas, grandes y bien colocadas, uvas pasas, una en Galicia y la otra en Cataluña, etc.

Eso sí, ante todo tenemos que aceptarnos tal y como somos, procurar no comernos la cabeza por esas cosas que sí tienen una solución y, sobre todo, sonreír. Ya sabéis que queda en vuestras manos, vosotros sois los únicos que tenéis en vuestro poder la decisión de cambiar. Escuchad a vuestro cuerpo, sed contastes y tened fuerza de voluntad; los resultados acaban llegando, sólo hay que saber esperar.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Una entrada sin mucha importancia, pero me apetecía comentar el tema.

¡Un saludo!

domingo, 14 de mayo de 2017

Mi vida con 300 kg...

No, no os asustéis, yo nunca he pesado 300 kilos. El título es por el programa que retransmiten en DKISS En este espacio cuentan la vida de personas con este peso y cómo han de perder kilos para poder ser operados.

Es un programa duro, a mí, personalmente, me da mucha pena la gente que en él aparece. También es curioso como casi todo el entorno que les rodea son personas con sobrepeso u obesidad (supongo que el hecho de que esté rodado en EEUU hace que sea lo más normal). Por ejemplo, ahora mismo estoy viendo el caso de un chico de 26 años, el cual necesita respirar con oxígeno, tiene unas dimensiones inmensas (416 kilitos), no se puede menear... pero sigue alimentándose a base de pizza y demás comida basura. Un chico que tiene frecuentes pataletas y la madre lo controla con la comida, permitiéndole que coma lo que quiera (ella dice que intenta darle 2.500 calorías al día, el doctor opina que son 20.000 ó 30.000). La comida lo está matando.

Estas personas han llegado a tales situaciones porque, por lo general, desde su infancia han buscado un refugio y consuelo en la comida. Al final se acaban dando cuenta que aquello que les hacía sentir mejor a día de hoy los está matando.

¿Que qué quiero decir con todo esto? Quiero decir que da igual si pesas 300 kg como si te sobran 20; si tú ves que no estás feliz con tu forma física, que te puede afectar psicológica o físicamente, que quieres cambiar, etc. ánimo. Si tu meta es cambiar para mejorar deja de comer aquello que te hace mal, deja de ser un parásito sentado en el sofá, tumbado en la cama, apalancado frente a un televisor o un pc. Abre tu mente, descúbrete a tí mismo y piensa en aquello que quieres conseguir. Échale valor y persigue tus metas hasta lograrlas.

No estoy hablando de tener un cuerpo perfecto (eso es algo prácticamente imposible), sino de seguir una vida lo más saludable posible. No hace falta comer alimentos súper raros y complicados de adquirir ni tampoco es necesario idearte un mega plan de entrenamiento. En cualquier supermercado, en los mercados, etc., encontramos verduras frescas, carnes, pescados... Cada día tenemos la oportunidad de caminar aunque sea media hora. Ahora algunas personas dirán es que yo cuando salgo de trabajar no tengo ganas de hacer ejercicio. Pero sí tienes tiempo de irte de cañas.

Os aseguro que no hay nada mejor como hacer ejercicio, terminar, ducharte y sentir esa satisfacción que te llena el alma.

¿Que un día te apetece un bollo? Desayúnalo, prepárate y ve a caminar a buen ritmo: mano de santo.

Yo soy Miss Quejica y también Miss Excusas, pero aquí estoy, un año después, viéndome poco a poco tal cual soy ahora: una persona con más de 20 kg menos a los que antes tenía. Creedme que no es fácil ni conseguirlo ni ver en el espejo el gran cambio, pero a todo se acaba llegando. Me seguiré quejando y seguiré poniendo excusas, pero por las mañanas madrugo como nadie para hacer mis 2 horas de ejercicio, acabo agotada y con la camiseta chorreando y me digo a mí misma que al próximo día no voy a hacer tanto; pero no cumplo mis palabras y acabo de la misma forma.

Somos dueños de nuestra vida y elegir los caminos a seguir en ella. Adelante, mira al horizonte y camina. En el trayecto te vas a encontrar con piedras que te harán tropezar, pero te vas a levantar, patearlas para quitarlas de en medio y no verlas más.

Mi cambio comenzó hace dos años cuando por fin logré aclarar mis ideas, sin que nadie me influeciase tóxicamente. No me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé y estoy orgullosa de lo conseguido.

Nada me hace más feliz que poder transmitir mis sentimientos a las demás personas y animar, aunque sea un poquito, a todo aquel que esté pensando en cambiar y conseguir lo que quiere. De verdad os aseguro que esto es la realidad, que no es ningún anuncio de antes y después que si queréis hago uno con gafas y sin gafas para que veáis el cambio

El viernes fuí de compras con una amiga (yo no iba a comprar nada, pero ya sabéis cómo son estas cosas) y me probé un mono, que únicamente me había probado uno en mi vida, con la creencia de que me quedaría fatal. ¡Sorpresa! Me quedaba bastante bien y lo acabé adquiriendo. Y es que yo, muchas veces, me sigo viendo con el peso de la primavera pasada y no me doy cuenta que ahora soy ésta: 

13 de mayo de 2017


Y esto es todo por hoy. Espero que no os haya resultado pesado y deseo con todo mi corazón que estéis consiguiendo todos vuestros objetivos.

Nos leemos pronto.