El tiempo está cambiando y hoy ya hacía fresquito en Madrid. ¿Fresquito? ¡Y una mierda! Que esos 22 grados de máxima y el aire complicaban todo. Lleváis razón, pero es que para las personas calurosas esto será ese fresquito que tanto ansiaban, mientras que para las personas frioleras, como yo, es el comienzo de unos largos meses de frío.
Aquí estoy para contaros mis progresos desde la semana pasada a esta. En primer lugar me gustaría decir que me siento como una mujer que acaba de dar a luz y tiene que recuperar la figura. Voy a ser más exacta: me siento como esas artistas, las cuales están muy buenas, que acaban de dar a luz y siguen teniendo un cuerpazo de los que quitan el hipo. A ver, yo no estoy tan buena, pero es que el verano me ha sentado genial. He recuperado mi figura y la estoy perfeccionando.
Yo no me quise pesar al venir del pueblo, pero fue inevitable para mí hacerlo la semana pasada... Mi amiga, la báscula, marcaba poco más de 66kg (no recuerdo el poco más, ¿vale?). Hoy, al compartir un momento de intimidad con ella, casi lloro de la emoción al ver que marcaba 64'3kg. Eh, no me voy a hacer ilusiones, que hace dos meses pesaba medio kilo menos (algo que yo no sé cuántos años llevaba sin suceder, desde que era pequeña probablemente).
Como bien os comuniqué, la semana pasada volví al gym. Las agujetas que tuve fueron mi mayor motivación para continuar. Mis brazos se van adencentando, las piernas siguen bailando pero con menor grado, mis abdominales se están volviendo a poner duros, se me vuelve a marcar la cadera... Esos pequeños detalles que te hacen ver lo bien que vas.
Procuro ir de lunes a jueves al gimnasio y hoy, al ser viernes, no he ido, pero he preferido salir a correr esta tarde (3'80km, no penséis que el cuerpo me da para más, poco a poco) y la vuelta, como siempre, la hago andando. Hoy no tuve flato ni esas horribles ganas de vomitar y querer morir a cada metro que hacía corriendo. Hoy me he dado cuenta que estoy poniéndome en forma después del descanso estival.
Para este año quiero hacer muchas cosas: quiero trabajar todo lo posible, quiero seguir yendo al gimnasio, quiero llegar a casa por las noches y salir a caminar o a correr, quiero dedicar una o dos horas al día a estudiar... Y yo no sé cómo acabaré, pero quiero estar ocupada y esforzarme en conseguir todo aquello que me proponga. Si quiero puedo.
Os he dicho que hoy hacía ya fresco en Madrid así que para comer me hice unos garbanzos con arroz integral que me quedaron súper ricos. Un plato completo e ideal para los días como hoy. Mi problema con la comida es que últimamente estoy un poco desganada y me tengo que obligar a comer. Me da rabia porque me encanta la comida y disfruto comiendo siempre, pero se ve que estoy en una mala racha con ella (hasta que se me abra el apetito y no haya quien me pare de comer, que me conozco).
Hay una cosa que no entiendo: ¿por qué algunos/as estáis deseosos/as de que llegue el frío y el invierno? No logro entenderlo. He estado intentando buscar las muchas cosas positivas que pueda tener y sólo he encontrado dos: las castañas asadas y las tardes de chocolate con churros. No hay ninguna más para mí. Es que hoy, mientras corría, no veía a casi nadie por el Madrid Río a comparación con otros días menos mal porque estaba harta de esquivar a gente. ¿Qué mejor solución que el deporte para entrar en calor? Es verdad, todos los que estabais en pareja agarrados paseando, pero eso no cuenta. Y las noches de manta y peli tampoco, porque están muy bien pero lo mucho cansa (y lo poco gusta, Rebe, ¡que ya lo sé, coño!)
De verdad os digo que esto de querer ser una chica fitness es muy duro. No quiero cometer los mismos errores que el pasado otoño/invierno. Quiero esforzarme en mis metas, quiero sorprender, quiero poder dejar con la boca abierta, quiero demostrar muchas cosas a quienes no creían que pudiese, quiero seguir siendo una rompecorazones con quienes ahora vienen detrás porque no tienen cabida en mi corazón ni en mi mente, no quiero parar con esto. Concienciación, esfuerzo y constancia.
¿Verdad que no cuesta tanto dedicar unos minutos a dar un paseo con un buen ritmo? ¿A que no supone un gran esfuerzo tener unas pautas alimentarias? Y seguro que os encanta cuando la ropa empieza a bailar y el cinturón necesita más agujeros. Pensad qué queréis e id a por ello, que nadie os frene. Lo primero es sentirse bien con uno mismo. Y sí, odio que me vengáis a decir que qué suerte tengo de haber perdido peso. ¿Suerte? A mí me salían ampollas y grietas en los pies de hacer deporte los primeros meses, yo sudaba y sudo la camiseta, me esfuerzo al máximo, me enfado conmigo misma si no consigo resistir, soy constante y cabezona. Sin esfuerzo no hay recompensa.
Escribir tampoco es fácil, ¿eh? No penséis que yo me siento delante del PC y me salen solas las palabras. Escribo más en la mente que físicamente, pero cuando me pongo aquí procuro medir las palabras que uso (aunque me gustaría acordarme más de todo lo que pienso para escribir y luego acaba olvidado). Llevo casi una hora escribiendo esta entrada mientras escucho música (ha sido escuchar Tu jardín con enanitos y casi lloro de la emoción, que en la boda de mi prima la pusieron y fue un momento precioso) y veo el telediario porque estar informada es de guapas como seguro que diría La vecina rubia.
Y hasta aquí todo por hoy, mis queridos lectores. Espero que os guste y que sigáis luchando por vuestros objetivos.
hola rebe ! como estas ? soy natalia no se si te acordas de mi antes tenian un fotolog que se llamaba rebe miau y charlamos por msn quizás ahora podamos seguir charlando por acá. te felicito por ir al gym yo deje de ir y engorde unos kilitos pero voy a volver para ser una chica fitness como vos decís jajaj
ResponderEliminarYo la verdad amo el calor el frió no me gusta. Bueno rebe te sigo leyendo y si que es difícil escribir a mi me cuesta muchísimo .
Besotes!