miércoles, 6 de septiembre de 2017

Mamá, quiero ser una chica fitness...

...pero no se lo voy a decir así porque si no tendría que explicarle mil cosas sobre qué es el fitness, para qué sirve, si se cocina, etc. ¿Me entendéis no?

Mis queridos lectores, he vuelto. Después de un mes de desconexión y muchas emociones me pongo, por fin, delante de mi querido pc para juntar unas letras.

¿Qué tal el verano? ¿Sirvió la operación bikini? Mi verano muy bien, gracias. La operación buenorra en bikini estuvo ahí ahí, me explico: en comparación al anterior año yo estaba muchísimo mejor, de hecho mi peso era genial, pero mi problema es que todavía me queda trabajo en el gimnasio (me refiero al tema de tonificación). Hay partes de mi cuerpo que necesitan que las trabaje bien, al menos he conseguido que mi barriga no esté tan floja.

Mi vuelta ala realidad ha sido... real. Soy consciente que, debido a mis diversos acontecimientos y actos sociales acaecidos en estas dos últimas semanas, mi peso se ha visto algo incrementado. Yo iba perfectamente bien hasta que comenzó a hacer mal tiempo y todo se fue a la mierda. Aun así, los días en los que todo iba sobre ruedas, me dedicaba a caminar por las mañanas, a veces incluso salir a correr, y por las tardes volver a caminar. No voy a ganar para zapatillas.

Volví a Madrid el lunes y se me ocurrió salir a correr por la tarde. Resultado: no sé cómo no perdí la vida por el Madrid Río. Pero yo me sentí satisfecha.

Ayer comencé otra vez a asistir al gimnasio. Menudas dos horas más bonitas que estuve allí... Mis intenciones para hoy eran hacer una hora, más que nada porque tengo el cuerpo lleno de agujetas, pero no sé cómo me las he ingeniado para estar otras dos horas más. Me duelen las piernas, los abdominales, los tríceps, los glúteos, la vida, el alma... TODO; ¿y la sonrisa más bonita que yo tengo qué?

Luego está que en el gimnasio nadie nota mi aumento de peso, que no me voy a subir a la báscula para no disgustarme, pero a la vista salta de que un aumento sí que hay (he de decir que en dos días me he percatado de que he reducido algo). Me toca volver a trabajar piernas, brazos y zona abdominal, y bien feliz que lo hago.

Ni tan mal, oye.


Me toca unos días de hacer vida sana, entrar en la rutina del ejercicio, mis horarios, etc. Empieza mi Operación Chica Fitness y ya tengo ganas de ver resultados. Sólo yo misma, con mis ganas e ilusión, puedo ser capaz de conseguir aquello que me proponga. No, no tengo abuela y creo que he aprendido a darme yo sola los ánimos para llegar a mis propias metas.

Siempre os digo lo mismo... ¿Qué queréis? Pensad en cuál es el objetivo al que queréis llegar, concienciaros mucho y ponedle ganas y esfuerzo porque se consigue. ¿Quién podría imaginarse que yo acabaría así? ¡No me lo imaginaba ni yo! Era imposible de visualizarlo y, sin embargo, aquí estoy.

Como anécdotas de este verano dejo algunas:
  • Llaman al timbre de mi casa. Una persona que no veo desde hace unos años. Saludo muy educadamente. Llamo a mi madre. La persona le dice a mi madre que ha estado a punto de preguntar quién era yo, hasta que hablé y saludé.
  • Señoras mayores que te dicen que has dado el estirón porque estás más delgada y, según ellas, has crecido (claro que sí, maja, a mis 26 preciosos veranos he dado el estirón).
  • Los "menos mal que nos seguimos en redes sociales porque si te veo por la calle no te conozco ni te saludo".
  • "Es que vaya cambio has pegado, ¿cuántos kilos has perdido?"
  • Gente con la que habré cruzado en la vida cuatro palabras y este año me daba mucho tema de conversación.
  • "Uy, lígatelo, ¿por qué no te lo ligas?" Es que no me apetece contarte mi vida amorosa, mejor no te metas en mi vida y así no te llevas sorpresas (tendría que haberlo dicho, fíjate tú).
  • "Porque ya tienes 22 años, ¿no? Sí, bueno, y algunos más...
  • "¡Cagondiós, pero qué buena estás!" Dicho a buena fe como me lo dijo quien me lo dijo, no pasa nada.
Este verano también ha habido gente que se ha puesto en mis manos para bajar algún kilo y volumen. No se me da nada mal hacer planes de comida porque ha tenido resultados. Al final me voy a tener que montar una consulta de dietética y nutrición, otro negocio más que añadir a mi lista junto con la academia, la pastelería, la casa de comidas, etc... 

Estimados lectores, espero que os haya entretenido un poco con mis historias. Seguiré escribiendo, aunque esto de ser influencer es muy duro, vosotros estudiad que ahí está el futuro. Próximamente iré comentando mis avances y a ver si puedo poner trucos o ejercicios que encuentre por Internet para realizar y que puedan servirnos a todos.

Nos seguimos leyendo.


PD: Me satisface que me hayan dicho que siguen mi blog, que les encanta, que escribo genial porque se me entiende bien y que se están animando a ponerse enforma. ¡Entre todos podemos!

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