Domingo 18 de marzo. Han pasado 7 minutos desde que el reloj marcase las 21:00h. Hace dos meses que no he hecho publicación alguna en este mi espacio. ¿Que por qué? Porque mi vida ha cambiado y mucho.
Queridos lectores, ahora sí: el esfuerzo tiene unas recompensas y esas recompensas tienen unas consecuencias. Mis consecuencias se esfumaron el primer día de febrero. A veces necesitamos ayuda extra para que el cauce desbordado vuelva a ser bonito... Y eso es lo que yo hice.
Después de 12 días de baja, teniendo un mes de descanso y reposo, he vuelto a comenzar con la rutina poco a poco. Mi cuerpo ha necesitado días de recuperación, no puedo hacer muchos esfuerzos y, de momento, el único ejercicio que me permiten hacer es suave, sin brusquedad y con mucha calma y mimo.
No sé si os pasa a vosotros que cuando no hacéis absolutamente nada vuestro cuerpo lo sabe, entonces no tenéis las mismas ganas de comer que cuando tenéis una vida más activa. A mí me sucede. En este mes de febrero, entre reposo y poca actividad física, mi cuerpo no me pedía comer tanto como cualquier día de antes. Ahora, poco a poco, vuelvo a ser yo (sí, me dicen que como un montón y que no puedo parar).
Hace años tenía una idea en la mente, lo que no sabía es que eso iba a suceder pero de manera más sencilla.
¿Os suena la palabra mastopexia? Si no la conocéis buscadla y me comentáis qué os parece.
Voy a dejar algunas imágenes mías de este último tiempo para ver si notáis algo raro en mí. Yo, sinceramente, estoy más que feliz con todo lo que está aconteciendo en mi vida. Los cambios son buenos, aunque algunos te pillen de sorpresa y pienses que son una mierda: dentro de aquellos aspectos negativos hemos de sacar la parte positiva y, en mi caso, creo que es la fuerza y las ganas de ir a por todo, de seguir siendo todavía más guerrera.
![]() | |||
| 8 de febrero de 2018 |
![]() |
| 8 de marzo de 201 |
![]() |
| 24 de febrero de 2018 |
![]() | |
| 13 de marzo de 2018 |
Lectores, siempre os lo digo, pero ahora más que nunca: si no os gusta algo de vosotros haced todo lo posible por cambiarlo. El primer paso es tener claro que queremos cambiar X aspecto. El siguiente es ponerle muchas ganas y constancia. La suerte es tener fuerza de voluntad y esa se crea con la seguridad que adquirimos al ver que los resultados empiezan a ser óptimos.
Disfrutad de la Semana Santa, comed torrijas, buñuelos, lo que sea... Pero tened en cuenta que es mejor comer esas tentaciones para desayunar, dar un buen paseo a un ritmo alegre y no preocuparse por si se aumenta algún kilillo porque nosotros podemos volver a recuperar la forma física y mejorarla.
Nos leemos después de Semana Santa, espero que, aunque ha sido una actualización un poco sosa, os haya gustado un poquito.




No hay comentarios:
Publicar un comentario