...por este año que ya va llegando a su fin.
Buenas noches, queridísimos lectores. Como viene siendo habitual aprovecho el tiempo que tengo por las noches para ponerme al dia de cositas, entre ellas mi blog, el cual dí a luz como a un hijo y aquí sigo manteniendo.
Ha pasado algo más de un mes desde mi última actualización y ¡qué mes! ¿Por dónde podría empezar? Por el principio, como todo en esta vida: no rindo bien, pero mi cuerpo ha cambiado asombrándome más y más. A ver cómo puedo explicar esto... Resulta que, por ejemplo, antes quemaba más calorías en un ejercicio de cardio de las que consigo quemar ahora en el mismo tiempo, además noto que no puedo dar tanto como daba.
Como bien dije, sigo manteniendo la idea de correr el día de Nochevieja y, para ello, procuro entrenarme. Estuve bastante tiempo saliendo a correr, pero el frío ha mermado mi entusiasmo y prefiero entrenarme un poquito en la cinta del gimnasio con pendiente para fortalecer bien las piernas y poder aguantar.
No sé si es consecuencia de correr o que el tiempo es sabio y sabe cómo recompensar todo lo que me esfuerzo, pero sigo descubriendo partes de mi cuerpo que no veía tan claramente. También, después de tanto desearlo, mi zona lumbar empieza a ponerse bonita y se me está yendo la grasita de los lomos (y un bocata de lomo me pienso comer de aquí a menos y nada).
Mi peso es algo que, obviamente, ha sufrido cambios: he llegado a pesar menos que cuando era una mocosa, pero bien orgullosa que estoy. Me gusta todo lo que estoy consiguiendo. Me alimento bien, aunque debería dejar de lado eso de comer tanto dulce, que si por mi fuese estaría a todas horas comiendo chocolate, turrón de chocolate con cacahuetes fritos y miel, croissant de espelta, palmera de chocolate, churros, etc. A primeros de noviembre fuí un fin de semana a casa y, pese a que había bajado peso, no me lo notó mi madre la del ojo clínico; en cambio, cuando estuve el fin de semana anterior me dijo que estaba más delgada, han vuelto a llamarme paja centenera y yo ya me río.
Ahora vamos a lo importante: ¿mi balance de este año con respecto a mi cuerpo? INCREÍBLE. Sí, en mayúsculas y resaltado. Me he esforzado, llegué al verano y me puse un bikini que no me quedaba tan mal, me he podido poner vestidos que nunca hubiese imaginado. He entrenado resfriada, con anginas, lesionada, pero he aguantado como una campeona. Todo y más por seguir cumpliendo mis objetivos, por desconectar de todo y ser feliz haciendo deporte. Aun así hay una cosa que envidio: la gente que juega en un equipo. Porque cada vez que veo entrenar un equipo de fútbol pienso que en su momento podía haber estado en uno, pero no me animé porque, aunque no jugaba mal, siempre he sido vergonzosa para esas cosas y poco echada p'alante.
Siempre os lo digo y no me cansaré de ello: si queréis podéis. Suerte es tener fuerza de voluntad para conseguir lo que nos propongamos. Suerte es que, pese al frío, consiga salir de la cama todas las mañanas muy temprano para ir a entrenar sabiendo que fuera hay hasta -4º. Suerte es llegar a casa a las ocho de la tarde, muerta de frío, cansada de ir de un sitio a otro para trabajar y que, aun así, tenga ganas de salir a caminar un rato.
Suerte son las ganas que le pongamos. Ni más, ni menos.
Recordad que si cambiáis lo tenéis que hacer por y para vosotros. Que os quieran tal y como sois y no permitáis que nadie os dirija ni diga cómo tenéis que ser. Vosotros y solo vosotros. Sed egoístas sin hacer mal a nadie.
¿Vosotros por qué os gustáis? Yo me he dado cuenta que, aunque tengo mil cosas malas, hay algo bueno en mí. Pese a considerarme una borde, soy simpática y agradable, tengo conversación y un sentido del humor único. Últimamente a la gente le ha dado por decirme que tengo unos ojos preciosos, pero yo no sé si serán ellos o que los hace especiales la manera en la que miro al mundo. Y lo mismo pasa con mi sonrisa, pues el otro día me dijeron que tengo los dientes muy bonitos, rectos y blancos, pero sé que son esos factores y el ver las cosas de manera positiva lo que me embellecen la sonrisa. Y si a eso le sumo el empeño que tengo en mejorar siempre más y más...
¿Cuáles son vuestros propósitos para el próximo año? Yo quiero ser un poquito fitness y seguir aprendiendo de mi cuerpo, sorprendiéndome con él. Quiero dejar plasmada la frase "el dolor es placer" para leerla de aquí a unos pocos días y acordarme de que ese dolor me va a producir el mayor placer y la mayor seguridad.
No sé cuándo volveré a poder actualizar, mi intención es hacerlo entre primeros y mediados de enero, pero en caso de no poder diré que el 2018 va a traer cosas nuevas y alguna sorpresa. Tengo ganas de que todo empiece, sin importar el dolor que pueda haber, el sacrificio... porque cuando hay motivación nada más importa. Van a ser días y semanas duras, pero la recompensa será más que satisfactoria.
Mirad hacia delante y, de vez en cuando, echad el vistazo hacia atrás para que veáis todos los progresos que habéis conseguido. Eso sí: nunca dejéis de ser vosotros mismos, no rechacéis el pasado y sentid orgullo por llegar hasta donde estáis llegando.
Nos leemos el próximo año...
![]() |
| 2 de diciembre de 2017 |

No hay comentarios:
Publicar un comentario